
Gestionar una tienda gourmet no es tarea fácil, ya que entre la variedad de productos artesanales, los ingredientes de alta calidad y la exigencia de los clientes que buscan siempre lo mejor, cada detalle cuenta. Sin embargo, la realidad es que muchas veces se pierden horas valiosas controlando inventarios a mano, corrigiendo errores en pedidos o intentando llevar un registro claro de las ventas.